La semana 9 poco movió a los no favoritos de la NFL y – al
contrario- los que se perfilan a pelear el Campeonato de las Conferencias se siguen
afianzando.
Hasta el momento los Halcones de Atlanta son el equipo invicto
de la liga, con la victoria frente a los Vaqueros de Dallas (que lloran
desconsolados) sumaron su primer 9-0 en la historia de la franquicia. Este
resultado no es de asombrarse. Atlanta viene trabajando desde el 2008 cuando
Mike Smith tomó los controles del equipo y si me pongo más analítica, el equipo
inicio un cambio fuerte bajo la tutela de Jim Mora (2004) en ese año lograron
una foja de 11-5. Con Michael Vick en los controles Atlanta parecía que
empezaba a abrirse camino entre los equipos grandes. Desgraciadamente eso se
desmoronó.
Pero volviendo a los “años maravillosos” de Atlanta y Mike
Smith; es increíble lo que puede hacer un buen coach, una buena selección de
mariscal de campo, un ala cerrada de lujo y una defensa que ha afinado su
trabajo en las últimas dos campañas.
Porque hay que decirlo, aquí el mérito es de todos. Los
Halcones se están colocando entre los equipos grandes y ganadores no de la
noche a la mañana sino como debe de hacerlo toda franquicia que quiere imprimir
su historia.
Smith ha impregnado en el equipo el espíritu ganador, desde
que tomó el control del equipo sólo ha tenido marca ganadora sumando así en
éstos cuatro años números de 51 victorias por 21 derrotas. Su lado flaco hasta
el momento ha sido la llegada a los playoffs en donde Atlanta se ha caído de la
nube. Tal vez sea la inexperiencia, tal vez la alta capacidad del contrario
(han enfrentado a Green Bay, Gigantes de Nueva York y Cardenales de Arizona,
todos han llegado al Super Bowl). Pero este 2012 parece ser su año.
Matt Ryan, su mariscal de campo, tiene más movilidad y
confianza, su brazo nunca ha sido problema, su capacidad para leer defensivas
ha ido en aumento y ya no se desespera, esta campaña sólo ha sido interceptado en
6 ocasiones. Su capacidad en esta campaña, de hecho, lo ponen como favorito
para llevarse el premio a Jugador Más Valioso de la Temporada.
A la ofensiva también destaca su corredor de poder, Michael
Turner, que ya suma 517 yardas; sus receptores Roddy White y Julio Jones
simplemente son de los mejores y en un punto aparte está el ala cerrada Tony
González, quien le da la seguridad necesaria a ésta área. Muy completos en su
ataque.
Su defensiva no se queda nada atrás, son rápidos y muy
ágiles lo que los hace llegar inmediatamente al oponente. Asante Samuel es –no
me gusta el término- la estrella en éste
ámbito; lo acompañan Chris Hope y Robert James. Todos se suman a una defensiva
que aprieta en el momento justo.
Así que no es casualidad, no es buena fortuna, no es que ya
les toque. Atlanta ha trabajado mucho para lo que está logrando y aunque la
meta al final de cuentas es levantar el Vince Lombardi, por lo pronto van por
la ruta correcta. Habrá que esperar en los próximos meses que más pueden
ofrecer éstos Halcones que son los invictos de la NFL.

1 comentario:
Tienes toda la razón. Atlanta tiene un trabajo serio y firme desde hace años. Merecido su actual estatus. Por cierto, recuerdo que Atlanta nunca había sido un contendiente, y más bien era uno de esos equipos grises y deslavados de la liga, incluso cuando allá por el inicio de los 90 contrataron a un novato llamado Deion Sanders y tenían al coach Jerry Glanville, que era todo un hígado.
Muy buen análisis, Yvette. Felicidades.
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