

Es el primer domingo sin NFL, aunque en estos momentos en Hawai los mejores estén en el duelo de Pro Bowl. Un juego meramente de exhibición y que en México ni siquiera se va a transmitir así que no hay nervios, apuestas, ni gritos ni sobrerazos.
Toda esa energía se está guardando para el Domingo 6 de Febrero cuando los Pittsburgh Steelers tengan como rival a los Green Bay Packers. Dos equipos añejos, con historia ganadora, fanáticos de generaciones y con el talento necesario para levantar el trofeo Vince Lombardi en el Super Bowl XLV.
La sede del magno evento es el estadio de los Cowboy Dallas, irónico y triste para sus aficionados. Es sabido que tanto Packers como los Steelers son acérrimos rivales de Dallas, así que ver “bailar” a Hines Ward o a Clay Matthews en este recinto, no será nada grato. Esto es lo de menos para Jerry Jones que no ha dejado de frotarse las manos gracias a la cantidad de dólares que traerá este evento.
De hecho se espera un récord de 105,000 mil personas que acudirán al Super Bowl. Nada mal para la NFL.
Esta semana ha sido relativamente tranquila. Los equipos han practicado leve y la preparación ha sido mucho en video, conocer al rival, estudiarlo. También ha servido para descansar a los lesionados y saber con quienes se cuenta al cien por ciento para el juego decisivo. En este terreno Pittsburgh amaneció con la noticia de que subcentro titular, el novato Maurkice Pouncey, ha sido descartado por la lesión que sufrió en el juego de campeonato ante los Jets de NY. Sin duda un gancho al hígado para los Steelers que tendrán que ensañar mucho con el sustituto.
Green en aspecto de lesiones parece tener todo controlado, aunque Aaron Rodgers estuvo bajo observación esta semana por un golpe en el hombro y no hay que descartar el fuerte impacto que sufrió en un golpe directo al casco que hasta lo hizo sangrar.
Steelers y Packers llegan mañana a la ciudad ytexana de Dallas. Los de negro y amarillo será los primeros en aterrizar a partir de las 11:30 horas, tiempo de México, y dos horas más tarde algunos jugadores atenderán a la prensa.
Por su parte “los cabeza de queso” aterrizan a las 15:30 horas y también harán lo propio con la prensa tras alojarse en su hotel.
Con su arribo comienzan los nervios y las distracciones para los jugadores. Los de experiencia, seguirán concentrados, nos novatos no podrán ni dormir y los entrenadores quemarán las pestañas para poder preparar las mejores estrategias.
Así que el ambiente de Super Bowl ya se siente… se respira…
3 comentarios:
Es, sin duda, la semana más intensa del año para ellos. Para nosotros, es la semana de la emoción y la tristeza, a sabiendas que después de la noche del domingo tendremos meses de sequía -meses que se extenderían si se concreta la huelga. Sin embargo, lo importante es el Súper Domingo y los nervios ya empiezan. ¡Gran artículo!Liliana.
Es, sin duda, la semana más intensa del año para ellos. Para nosotros, es la semana de la emoción y la tristeza, a sabiendas que después de la noche del domingo tendremos meses de sequía -meses que se extenderían si se concreta la huelga. Sin embargo, lo importante es el Súper Domingo y los nervios ya empiezan. ¡Gran artículo!Liliana.
Sinceramente (y tú lo debes saber) un Súper Tazón no se vivie igual cuando tu equipo está jugándolo. Hay muchas más cosas involucradas que el simple goce del juego por sí mismo. Lo mismo aplica cuando tu equipo no juega ese Súper Domingo: te "salvas" de emociones extremas y momentos de taquicardia (aunque yo quisiera no "salvarme" nunca y que los Cowboys jugaran año tras año el Súper Tazón, ja ja ja!!!).
En todo caso, aunque eso signifique que Pittsburgh se vaya cada vez más lejos de Dallas en Trofeos Vince Lombari ganados, éste domingo soy acerero... Suerte.
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